Mi experiencia en esa actuación del día del padre fue impresionante, es que sólo tienes 3 añitos y era emocionante verte bailar, verte accionar cada paso de la coreografía que durante días te enseñaron, es cierto algo con dificultad, es cierto, quizás no tan pegada al ritmo...pero sabes qué?, verte esos poco más de 4 minutos bailando, fue hasta ahora el mejor regalo que he podido recibir.
("lo siento viejos, sé que la bici que algún día me dieron por Navidad, o la compu sinclair que me compraron en "SEARS", quedan relegados, pero es casi imposible describir la sensación que subió por mi pecho al ver bailar a su nieto").
Te veía mover los brazitos, zapatear esa danza ayacuchana, y pensaba, que lo hacías por homenajearme, que lo hacías por celebrarle el día a tu viejo, ese que a veces te reta, te castiga, te resondra. Te filmé, con mucha atención y mientras lo hacía boté algunas lágrimas, tuve que disimular, para que no vean tus abuelos y no se den cuenta las demás personas que estaban ahí, tengo que disimular incluso ahora que escribo estás líneas primero para que no se den cuenta que las escribo en horas de trabajo, y segundo para que no se den cuenta que se me humedecen los ojos al recordar ese día.
Tienes esa magia para emocionarme, para hacerme sentir cosas que no sabía serían posibles sentir, hoy recuerdo las tantas veces que escuché decir "el amor por un hijo es un amor diferente, un amor poderoso". Gracias por ese regalo hijo, gracias por tomarte el tiempo para ensayar, dejando de lado la plastelina, o las pelotas, o corretear con los amigos, gracias por disfrazarte en contra de tu voluntad, gracias por cada movimiento que hiciste en esa danza, si a estos cortos 3 añitos logras hacerme sentir tan orgulloso y feliz, ni me imagino de que otras cosas buenas y bonitas serás capaz de hacer más adelante.
Sé que cuando puedas leer esto, pensarás o dirás, que llorón puede ser mi papá, pero es el precio de ser emotivo, sobre todo al tener un hijo como tú, que muy a parte de ser medio terrible y un poco loco, me llenas el corazón de amor y de alegría, estás en mis rezos de todos los días, en mis pensamientos de cada mañana, tarde y noche.
Una vez más; Te amo hijo...lo siento ya no pude seguir disimulando.